Madrid (1936)

Madrid sola y solemne, julio te sorprendiò con tu alegría
de panal pobre: clara era tu calle,
claro era tu sueño.
Un hipo negro
de generales, una ola
de sotanas rabiosas
rompiò entre tus rodillas
sus cenagales aguas, sus ríos de gargajo.
Con los ojos heridos todavía de sueño,
con escopeta y piedras, Madrid, recién herida,
te defendiste. Corrías
por las calles
dejando estelas de tu santa sangre,
reuniendo y llamando con una voz de océano,
con un rostro cambiado para siempre
por la luz de la sangre, como una vengadora
montaña, como una silbante
estrella de cuchillos.

Cuando en los tenebrosos cuarteles, cuando en las sacristías
de la traiciòn entrò tu espada ardiendo,
no hubo sino silencio de amanecer, no hubo
sino tu paso de banderas,
y una honorable gota de sangre en tu sonrisa.

Madrid (1937)

En esta hora recuerdo a todo y todos,
fibradamente, hundidamente en
las regiones que - sonido y pluma -
golpeando un poco, existen
más allá de la tierra, pero en la tierra. Hoy
comienza un nuevo invierno.


Madrid, alone and solemn, July surprised you with your joy
of pitied honeycomb: bright was your future,
bright was your dream.
A black vomit
of generals, a wave
of rabid cassocks
poured between your knees
your swampy waters, your rivers of spit.
With eyes still injured by sleep,
with guns and stones, Madrid, freshly wounded,
you defended yourself. You ran
through the streets
leaving trails of your holy blood,
rallying and calling with an oceanic voice,
with a face changed forever
by the light of blood, like an avenging
mountain, like a whistling
star of knives.

When into the dark barracks, when in the sacristies
of treason your burning sword entered,
there was only the silence of dawn, only
only the passing of your flags,
and an honorable drop of blood in your smile.


At this hour I remember everything and everyone,
vigorously, sunkenly in
the regions that - sound and feather -
striking a little, exist
beyond the earth, but on the earth. Today
a new winter begins.